martes, 19 de mayo de 2015

RUGBY: EL PLACAJE









Cómo todos los elementos que componen el rugby, éste es el que más especificaciones posee, por su alto grado de peligrosidad. Esta peligrosidad se aprecia para las personas que no tienen el concepto de placar bien desarrollado.

Legalmente y según especifica el reglamento de Rugby, es legal placar de los hombros hacia abajo, aunque lo más efectivo es placar de la cintura hacia abajo, es lo más efectivo.
Está terminantemente prohibido placar a un jugador sin pelota, levantarlo para voltearlo o dejarlo caer al suelo, así como hacer una corbata: placarlo a la altura del cuello o de la cabeza.
Cuando el placaje se considera peligroso, el árbitro marca un golpe de castigo y puede excluir temporal o definitivamente al jugador culpable.
Cuando somos placados: Debemos soltar el balón, dejándolo mirando hacia nuestro campo.

Cuando hemos placado: Debemos soltar a la persona que hemos placado y apartarnos del suelo.

Cuando se produce un placaje el balón queda disputado en el suelo por los dos equipos, esto se llama técnicamente un RUCK.

Después de un placaje, todos los otros jugadores que quieran jugar la pelota deben estar sobre sus pies (cuando ninguna otra parte de su cuerpo está apoyada en el suelo o en jugadores en el suelo).
Pueden intentar obtener posesión quitándole la pelota al portador de la misma, pero deben hacerlo desde detrás de la pelota y también deben estar más retrasados que el jugador placado o el placador más cercano a la línea de goal.
Cualquier jugador que obtenga posesión de la pelota en el placaje debe jugar la pelota inmediatamente, llevando, pasando, o pateando la pelota.
Se consideran tres fases referentes al placador, en la primera, o fase inicial, nos aproximamos al atacante. Hay que tener en cuenta que el ritmo de nuestra aproximación no debe ser uniforme:
-        El ritmo inicial debe ser lo más rápido posible (y todos a la vez, tres cuartos, el que no sube con su apertura está dejando huecos en la defensa) con objeto de llegar al contrario estático o cuando está empezando a correr con el balón y en cualquier caso sin que haya alcanzado la línea de ventaja.
-        Cuando estamos cerca del portador del balón, desaceleramos para acomodar nuestra carrera a la del atacante. Si vamos demasiado rápido, es fácil que nos haga una finta y nos deje atrás.
-        Si ya tenemos la seguridad del contacto, volvemos a acelerar para derribar al contrario.

En la segunda fase, la principal, materializamos el contacto. Aquí debemos tener en cuenta varias cuestiones.
-        El placaje debe dirigirse a la altura de la cintura al ser la parte “blanda” del cuerpo y la que menos se mueve cuando el jugador está en carrera. Para ello es importante fijar la mirada en esta parte y no en las piernas o la cabeza del contrario.
-        Al contrario se le frena con el hombro, no con el brazo (el que intenta placar con el brazo al final solo consigue “acariciar” al atacante), para ello buscamos una posición estable que nos permita oponer el propio cuerpo desplazándolo hacia el atacante, alineando nuestro hombro exterior con el hombro interior del defensor (no nos colocamos enfrente). Esto último debe hacernos reflexionar; cuando corremos de lado con el balón, facilitamos el placaje del defensa.
-        Abrazar con fuerza y  con los dos brazos al portador del balón mientras se le derriba.
-        Colocar la cabeza en la parte posterior del cuerpo.
En la fase final caemos girándonos encima del placado. Esta fase es la de recuperación del balón por lo que el placador debe levantarse antes que el placado para conseguir el objetivo final de un buen placaje, recuperar la posesión del balón.
Por último, en el placaje de espaldas, debemos intentar dar el último apoyo lo más cerca posible del adversario como en el placaje de frente o de lado y no cometer el error de perder el contacto con el suelo demasiado pronto.


COMO REALIZAR UN PLACAJE
PLACAJES EN JUEGO

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